La propuesta de la Reserva Federal para eliminar formalmente el "riesgo reputacional" de su marco de supervisión representa un punto de inflexión para cómo los bancos estadounidenses evalúan relaciones con firmas de activos digitales y emisores emergentes de stablecoins de pago. Al prohibir que los supervisores orienten implícita o explícitamente a los bancos a evitar clientes lícitos pero políticamente desfavorecidos, la norma podría reducir la incertidumbre en la provisión de cuentas, el acceso a pagos y la integración de custodia para instituciones vinculadas a DeFi. Aunque la propuesta no obliga a los bancos a participar, limita herramientas discrecionales que históricamente contribuyeron al debanking cripto y puede alterar las condiciones de viabilidad para arquitecturas DeFi reguladas que dependen de rieles fiat y liquidación con custodia.
Contexto y Antecedentes
Durante más de una década, los regímenes supervisorios de EE. UU. han incorporado el "riesgo reputacional" como factor prudencial, originalmente destinado a capturar vulnerabilidades de marca y franquicia. Con el tiempo, su aplicación se amplió, permitiendo que algunos supervisores expresaran preocupación respecto de clientes involucrados en actividades percibidas como de alto perfil, sensibles políticamente o poco convencionales. Las firmas cripto—pese a operar negocios lícitos—fueron citadas con frecuencia como contrapartes afectadas. Casos documentados incluyen cierres de cuentas por bancos de gran tamaño en 2021 y 2025, sin que se indicaran deficiencias explícitas de cumplimiento.
La nueva propuesta de la Reserva Federal, siguiendo un movimiento similar de la OCC en 2025, codifica la orientación emitida en julio de 2025 que eliminó el riesgo reputacional de los criterios de examen. También prohíbe que los supervisores alienten o obliguen a los bancos a negar servicios basándose en actividades lícitas pero desfavorecidas, incluida la criptomoneda. Esto se vincula con la intención de incluir a emisores permitidos de stablecoins de pago dentro del perímetro de organizaciones bancarias cubiertas, sujeto a regulaciones separadas.
Impacto en el Mercado y Consecuencias Estratégicas
La propuesta podría alterar de manera significativa el cálculo de los bancos al evaluar la incorporación de clientes cripto-nativos, especialmente aquellos que respaldan canales de acceso DeFi como plataformas de colateral tokenizado, emisores de stablecoins o custodios calificados que prestan servicio a capas de liquidación basadas en contratos inteligentes. Al reducir el riesgo de que la retroalimentación supervisora genere penalizaciones implícitas por mantener estas relaciones, los bancos podrían adoptar revisiones más estandarizadas y basadas en evidencia, centradas en AML/CFT, resiliencia operativa y exposiciones crediticias.
No obstante, la norma no elimina los desincentivos comerciales ni la aversión al riesgo interna. Los bancos aún pueden rechazar clientes debido a la volatilidad percibida, la falta de claridad regulatoria a largo plazo sobre stablecoins o los costos de integración. El impacto clave es la reducción de la incertidumbre supervisora, no una garantía de acceso ampliado.
Datos Clave
| Métrica | Valor |
|---|---|
| Ventana de comentarios públicos | 60 días desde el 23 de febrero de 2026 |
| Incidentes de debanking referenciados | 50+ cuentas cerradas (JPMorgan, 2021) |
| Precedente de cambio supervisor | Eliminación de factores reputacionales por la OCC (2025) |
Perspectiva Regulatoria y de Cumplimiento
La norma redefine los límites de gobernanza supervisora al aclarar que las evaluaciones de riesgo deben enfocarse en exposiciones financieras, operativas y legales tangibles, en lugar de valoraciones subjetivas sobre la aceptabilidad de los clientes. Para firmas vinculadas a DeFi, esto puede fortalecer la previsibilidad de las obligaciones de cumplimiento, especialmente en asociaciones bancarias esenciales para custodia, liquidación y ramps fiat.
Las expectativas de reporte permanecen sin cambios: las instituciones deben mantener programas integrales de AML/KYC, filtrado de sanciones, verificación de beneficiarios finales y monitoreo de actividad sospechosa. La propuesta no relaja estos requisitos. En cambio, delimita que la retroalimentación supervisora no puede referirse a consideraciones políticas o reputacionales sin relación con la estabilidad financiera o el cumplimiento legal.
Para posibles emisores de stablecoins de pago que podrían quedar bajo futuras definiciones de la Fed, es probable un marco prudencial reforzado. Esto incluiría gestión de liquidez, divulgación de reservas y esquemas de reporte de incidentes coherentes con infraestructuras de pago de relevancia sistémica. La propuesta actual no aborda estos detalles, pero señala una futura armonización.
Implicaciones de Producto y Estructuración
Los productos financieros orientados a DeFi dependen cada vez más de estructuras híbridas que combinan la ejecución de contratos inteligentes con infraestructura bancaria tradicional, incluyendo custodia de efectivo, cuentas de liquidación y gestión de reservas para stablecoins. Al clarificar que no puede aplicarse presión supervisora por motivos reputacionales, los bancos podrían considerar involucrarse en:
- custodia fiat para arreglos de colateral tokenizado;
- cuentas de liquidación para pools DeFi permissioned que utilicen stablecoins;
- canales de distribución para instrumentos de efectivo tokenizado;
- asociaciones operativas con operadores o validadores regulados.
La eliminación de factores reputacionales puede reducir barreras percibidas, pero los bancos seguirán exigiendo modelos de riesgo detallados sobre exposiciones a contratos inteligentes, dependencias de oráculos y fragmentación de liquidez. La distribución de cualquier producto bancario vinculado a DeFi seguirá sujeta a normas de idoneidad de inversores y políticas internas.
Paisaje de Riesgos
Riesgo de Mercado y Liquidez. La eliminación del riesgo reputacional no modifica la volatilidad o los riesgos de liquidez inherentes a los activos digitales y protocolos DeFi. Los bancos pueden seguir requiriendo recortes de colateral o buffers de volatilidad.
Riesgo de Contraparte y Crédito. Los bancos necesitarán marcos crediticios sólidos para evaluar firmas vinculadas a DeFi, especialmente aquellas con ingresos variables o dependencia de reservas tokenizadas.
Riesgo Operativo y Cibernético. La interacción con sistemas DeFi incrementa la exposición a fallas de contratos inteligentes, interrupciones de validadores y manipulación de oráculos. Estos riesgos continúan siendo determinantes principales de decisiones de incorporación.
Riesgo Legal y Regulatorio. Aunque la propuesta reduce la ambigüedad sobre expectativas supervisoras, no resuelve interrogantes abiertos respecto de regulación de stablecoins, tratamiento de depósitos tokenizados o participación transfronteriza en DeFi.
Consideraciones de Implementación Operativa
Los bancos que consideren reingresar o expandirse en servicios de activos digitales deben revisar playbooks internos para reflejar un alcance supervisor más acotado. Pasos clave incluyen:
- actualizar marcos de evaluación de riesgo de clientes para eliminar criterios subjetivos de reputación;
- documentar factores de riesgo objetivos vinculados a métricas de cumplimiento, crédito y operación;
- establecer procesos de escalamiento que diferencien limitaciones internas de mandatos regulatorios;
- preparar comentarios públicos sobre claridad definicional para futura inclusión de stablecoins.
No se incluye una sección separada sobre arquitectura tecnológica, dado que la norma no introduce nuevos mandatos técnicos.
Perspectivas
La propuesta señala un cambio gradual hacia un trato supervisor más neutral para firmas de activos digitales dentro del sistema bancario de EE. UU. Si se finaliza sin modificaciones sustanciales, podría reducir fricciones que históricamente han dificultado el desarrollo de gateways DeFi regulados y el uso institucional de stablecoins. El impacto a largo plazo dependerá de regulaciones paralelas sobre stablecoins de pago y claridad sobre regímenes de depósitos tokenizados. Los efectos de mercado surgirán gradualmente a medida que los bancos recalibren gobernanza de riesgos, evalúen la demanda de clientes e integren expectativas supervisoras actualizadas.
