El nuevo marco de colateral desarrollado por Anchorage Digital, Kamino y Solana Company permite obtener préstamos contra SOL en staking mientras los activos subyacentes permanecen en custodia calificada en un banco cripto regulado federalmente. Esta arquitectura ofrece un caso de prueba de cómo entidades reguladas pueden acceder a mercados de crédito descentralizados sin ceder el control de los activos a contratos inteligentes. Surge en un contexto en el que los responsables políticos de EE. UU. siguen debatiendo el alcance de la supervisión de DeFi bajo el aún no resuelto CLARITY Act, y mientras otras jurisdicciones, como el Reino Unido y Brasil, refinan definiciones de control, custodia y obligaciones de reporte. La estructura aporta así información sobre cómo los mercados de crédito on‑chain pueden adaptarse a las exigencias institucionales de gobernanza, riesgo y regulación.

Contexto y antecedentes

La integración enlaza el sistema de gestión de colateral Atlas de Anchorage con los mercados de préstamo de Kamino basados en Solana, permitiendo a las instituciones pedir prestado contra SOL nativamente en staking mientras continúan generando recompensas. Los activos permanecen en custodia segregada y calificada en Anchorage Digital Bank, que gestiona requisitos de margen y posibles liquidaciones.

Este diseño operativo surge mientras los debates normativos siguen abiertos. Los legisladores estadounidenses negocian el CLARITY Act, que busca aclarar la jurisdicción sobre activos digitales y mecanismos DeFi. Paralelamente, la FCA del Reino Unido está finalizando su propio régimen para activos digitales. Grupos del sector han pedido a la FCA que limite las obligaciones regulatorias a casos con control unilateral, señalando que extender reglas de plataformas de negociación, requisitos prudenciales y normas contra el blanqueo de capitales a protocolos automatizados sería incompatible con sistemas no custodiados.

Brasil, por su parte, ha implementado un régimen integral SPSAV con segregación obligatoria de activos de clientes, reportes mensuales y auditorías independientes bienales, apuntando a una tendencia global hacia una gobernanza y divulgación más formalizadas en la actividad con activos digitales.

Evaluación del impacto en el mercado

La estructura Anchorage–Kamino aborda una barrera persistente para entidades reguladas: transferir colateral fuera de la custodia hacia contratos inteligentes. Al mantener la custodia y habilitar crédito on‑chain, este modelo reduce fricciones operativas y se alinea con políticas internas de control de activos típicas de bancos, gestores de activos y corporativos.

Su lanzamiento coincide con importantes aumentos en el rendimiento transaccional on‑chain. Mejoras de infraestructura, incluidas optimizaciones relacionadas con Solana que han logrado un procesamiento 5 veces más rápido, junto con herramientas de custodia y operación que han asegurado más de 10 billones de dólares en transacciones en más de 120 blockchains, muestran que los flujos institucionales son cada vez más escalables. La actividad de liquidación con stablecoins, que creció 300% interanual con más de 200 mil millones procesados mensualmente en 2025, evidencia la demanda de operaciones de liquidez de alta frecuencia vinculadas al crédito.

Aunque los 2.3 millones de SOL de la tesorería de Solana Company representan un participante inicial relevante, la adopción institucional más amplia dependerá de la fijación de precios del crédito, la estabilidad de márgenes y la resiliencia percibida de la interfaz de gestión de colateral durante periodos de estrés.

Perspectiva regulatoria y de cumplimiento

Anclar el colateral en custodia regulada aborda directamente expectativas supervisoras sobre control de activos, auditabilidad y gobernanza de liquidaciones. Para entidades estadounidenses, mantener los activos en un banco con estatuto federal simplifica el cumplimiento y evita desencadenar dudas interpretativas que surgirían si los activos se colocaran directamente en contratos inteligentes sin supervisión intermedia.

La relevancia regulatoria del modelo alcanza a jurisdicciones que evalúan si los protocolos DeFi constituyen intermediarios. El marco emergente de la FCA podría imponer obligaciones de plataforma de negociación, requisitos prudenciales y normas contra el blanqueo a mecanismos no custodiados. Las respuestas del sector han enfatizado que las obligaciones deben aplicarse cuando una parte tiene autoridad unilateral sobre los activos o transacciones de los usuarios. El modelo Anchorage–Kamino crea un punto claro de control, facilitando la clasificación de cumplimiento.

Las reglas SPSAV de Brasil ilustran cómo el reporte de activos digitales converge hacia segregación, auditorías periódicas y divulgaciones transparentes. Los reportes mensuales y auditorías bienales exigen estándares consistentes de calidad de datos y conciliación, que estructuras similares podrían necesitar para interoperabilidad transfronteriza.

Implicaciones de producto y estructuración

El diseño permite un producto de crédito híbrido: colateral totalmente custodiado con ejecución descentralizada para el préstamo. Las implicaciones clave incluyen:

  • El colateral permanece en custodia segregada, cumpliendo mandatos institucionales habituales.
  • Las recompensas de staking continúan acumulándose, manteniendo el rendimiento base del prestatario.
  • La calibración del LTV depende del monitoreo en tiempo real dentro del motor de riesgo del custodio.
  • La distribución probablemente se limite a entidades con relaciones de custodia establecidas e infraestructura de gestión de riesgos capaz de integrar flujos de ejecución on‑chain.

Los marcos de idoneidad para inversores deberán considerar si los prestatarios comprenden la mecánica de liquidación que ocurre a nivel del protocolo mientras el control de los activos permanece en manos del custodio.

Consideraciones de riesgo

Riesgo de mercado y liquidez: La volatilidad del precio de SOL y las condiciones de liquidez en Kamino pueden generar cambios rápidos en la colateralización. Umbrales claros y protocolos de liquidación preacordados reducen incertidumbre, pero no eliminan el riesgo de ejecución.

Riesgo de contraparte y crédito: El rol del custodio como gestor del colateral concentra responsabilidad operativa. Si el puente de ejecución entre Anchorage y Kamino experimentara retrasos, podrían surgir desajustes entre el momento esperado y real de una liquidación.

Riesgo operativo y de ciberseguridad: Las amenazas sobre activos digitales siguen siendo significativas. Los hackers robaron más de 3.4 mil millones en 2025, superando los 17 mil millones desde 2020. Actores vinculados a la RPDC representaron más de 2 mil millones el año pasado, con el grupo Lazarus responsable de tres cuartas partes de los ataques a plataformas cripto. Es esencial contar con defensas multicapa y monitoreo continuo en los puntos de integración API entre custodia y componentes del protocolo.

Riesgo legal y regulatorio: La legislación pendiente en EE. UU. introduce incertidumbre interpretativa. Si el CLARITY Act adopta una visión amplia de la responsabilidad a nivel de protocolo, los modelos híbridos custodio‑on‑chain podrían recibir un tratamiento distinto según qué funciones se consideren intermediadas.

Notas de implementación y modelo operativo

La integración con Atlas requiere que las instituciones alineen sus procesos internos de gestión de colateral con la lógica de monitoreo y liquidación del custodio. Consideraciones clave incluyen:

  • Sincronización de datos en tiempo real entre registros de custodia y posiciones de préstamo on‑chain.
  • Mantenimiento de registros transaccionales listos para auditoría conforme a requisitos emergentes como MiCA y el GENIUS Act, que exigen conciliación precisa y reportes fiscalmente compatibles.
  • Integración de herramientas de contabilidad cripto, fortalecida por la adopción sectorial de plataformas especializadas que ya dan soporte a cientos de clientes.
  • Pruebas de estrés con escenarios que reflejen picos de infraestructura similares a los de febrero y octubre de 2025.

Perspectiva futura

El modelo Anchorage–Kamino probablemente influya en cómo custodios, protocolos de crédito y tesorerías diseñan marcos interoperables que respeten expectativas regulatorias y permitan eficiencia de capital. Su relevancia aumentará si los reguladores adoptan pruebas basadas en control que distingan entre custodia, gobernanza e infraestructura automatizada.

La evolución del mercado dependerá de si estructuras similares se extienden a otros activos en staking y de si la interoperabilidad de gestión de márgenes se estandariza entre cadenas. A medida que proliferan los requisitos de reporte y auditoría, la carga operativa favorecerá a instituciones con sistemas integrados de datos, contabilidad y riesgo capaces de soportar exposiciones híbridas on‑chain y off‑chain.

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