El debate sobre los modelos de rendimiento permisibles para stablecoins se ha convertido en un obstáculo central en las negociaciones del proyecto de ley estadounidense de estructura de mercado CLARITY. Mientras algunos grupos bancarios sostienen que las recompensas por stablecoins distorsionan la competencia, asesores de la Casa Blanca han indicado que los acuerdos de reparto de rendimientos no socavan los modelos de negocio bancarios. Esta discusión emerge en paralelo a la rápida adopción institucional de infraestructura en cadenas públicas y a la aceleración de la tokenización, con stablecoins funcionando como rieles de liquidación y liquidez de grado productivo. El resultado del debate influirá en el diseño de productos, la provisión de liquidez y la configuración de mercados interoperables entre bancos regulados y protocolos descentralizados.
Contexto y entorno normativo
El CLARITY Act busca dividir la supervisión regulatoria entre la SEC y la CFTC y establecer una taxonomía para activos digitales. Las negociaciones avanzan bajo presión temporal, ya que las elecciones legislativas estadounidenses de finales de 2026 podrían interrumpir el impulso legislativo. Una disputa central es si los emisores de stablecoins y las plataformas pueden compartir rendimientos derivados de activos de reserva o de operaciones de liquidez en cadena.
Grupos bancarios distribuyeron un documento titulado “Principios de prohibición de rendimiento e intereses”, solicitando prohibiciones sobre retornos basados en stablecoins y proponiendo un estudio de dos años sobre impactos en depósitos. Grupos de la industria respondieron que aceptarían un periodo de revisión siempre que no active una normativa automática y mostraron disposición a renunciar a rendimiento pasivo sobre tenencias inactivas. Sin embargo, enfatizaron la necesidad de recompensas vinculadas a la provisión de liquidez y a la participación en el ecosistema, dos funciones centrales en el diseño operativo de DeFi.
La claridad regulatoria se amplió tras la aprobación del GENIUS Act, que estableció directrices federales para la emisión de stablecoins y permitió a los bancos evaluar su papel bajo tres modelos: emitir una stablecoin propia, asociarse con un emisor regulado o integrar directamente redes públicas.
Impacto de mercado y dinámica competitiva
Las stablecoins operan ahora como infraestructura de grado productivo para liquidación en tiempo real, pagos transfronterizos y liquidez institucional. El resultado de la política no es un ajuste marginal, sino un determinante de cómo funcionarán el rendimiento de corta duración, el enrutamiento de liquidez y la movilidad del colateral en entornos DeFi integrados con bancos.
Restricciones sobre el reparto de rendimientos podrían reconfigurar la competencia de varias maneras:
- Liquidación y enrutamiento de liquidez: Limitar el rendimiento sobre reservas puede reducir incentivos para que plataformas no bancarias profundicen pools de liquidez, desplazando flujos de liquidación hacia stablecoins emitidas por bancos.
- Interoperabilidad en mercados tokenizados: Con fondos tokenizados de crédito y bonos del Tesoro ganando tracción, los modelos de rendimiento influyen en la competitividad entre liquidez en cadena y fuera de cadena.
- Gestores de activos institucionales: La participación de firmas como Apollo—con posibles tenencias equivalentes al 9% del suministro de gobernanza de un protocolo de préstamos—indica un aumento de la influencia institucional en los centros de liquidez DeFi.
El evento de desapalancamiento de octubre de 2025 demostró que el sistema absorbe ahora choques de liquidez sin fallas sistémicas como las de 2022, reflejando marcos de gestión de riesgos fortalecidos. Las decisiones sobre stablecoins deben considerar esta mayor resiliencia.
Puntos clave de datos
| Ítem | Valor |
|---|---|
| Activos bajo gestión de Apollo | $938 mil millones |
| Posibles tokens MORPHO adquiridos | Hasta 90 millones en 48 meses |
| Porcentaje del suministro de gobernanza | 9% |
| Plazo típico para emitir una stablecoin propia | 12–24+ meses |
| Plazo para integración mediante asociación | 3–9 meses |
Perspectiva regulatoria y de cumplimiento
Los reguladores enfrentan el desafío estructural de distinguir modelos de recompensa consistentes con provisión de liquidez en mercados abiertos de aquellos funcionalmente equivalentes al interés sobre depósitos. Los marcos de supervisión deben diferenciar entre escenarios con control unilateral sobre activos de clientes—donde aplican requisitos prudenciales, AML/KYC y de reporte—y mecanismos automatizados sin custodia, donde no existe tal autoridad.
Aplicar reglas diseñadas para plataformas centralizadas a protocolos automatizados es inadecuado, pues los requisitos prudenciales presuponen control humano. La consulta de la FCA del Reino Unido ilustra la relevancia global de definir el límite entre disposiciones custodiales y automatizadas. Reguladores estadounidenses que trabajan en el CLARITY Act enfrentan preguntas paralelas, especialmente donde actividades de stablecoins conectadas a bancos interactúan con mercados de liquidez descentralizada.
Consideraciones de cumplimiento incluyen:
- Asegurar vigilancia transaccional y controles AML para intermediarios custodiales conectados a DeFi.
- Implementar reportes transparentes de reservas para stablecoins, alineados con el GENIUS Act.
- Aclarar si recompensas de proveedores de liquidez generan implicaciones de valores, pagos o banca.
- Evaluar la acumulación de tokens de gobernanza por grandes gestores y los riesgos de integridad de mercado.
Implicaciones para productos y estructuración
El resultado del debate sobre rendimiento de stablecoins influirá directamente en la arquitectura de productos:
- Stablecoins emitidas por bancos: Compatibles con la preferencia regulatoria pero requieren 12–24+ meses de desarrollo; impacto limitado a corto plazo.
- Modelos de asociación: Permiten integrar stablecoins reguladas en 3–9 meses, acelerando productos al cliente.
- Integración de stablecoins públicas: Ofrece mayor interoperabilidad con pools DeFi y crédito tokenizado, pero exige controles de riesgo robustos.
- Estructuras con recompensas: Podrían surgir variantes reguladas de remuneración por provisión de liquidez, con posibles límites o requisitos de reporte.
Si se restringen productos de rendimiento pasivo sobre saldos inactivos, los proveedores podrían rediseñar ofertas hacia recompensas basadas en actividad, alineadas con mecanismos DeFi para provisión y enrutamiento de liquidez y participación en el ecosistema.
Evaluación de riesgos
Riesgo de mercado y liquidez: Límites al rendimiento pueden redirigir flujos entre pools bancarios y no bancarios, afectando profundidad y deslizamiento. Menores incentivos para operaciones de liquidez no bancarias pueden generar fragmentación.
Riesgo de contraparte y crédito: Las stablecoins bancarias pueden percibirse con menor riesgo crediticio, pero los modelos custodiales incrementan exposición a fallas de intermediarios. Stablecoins públicas con reservas transparentes pueden ofrecer alternativas competitivas.
Riesgo operativo y cibernético: La integración con protocolos descentralizados introduce riesgos de automatización pero reduce puntos únicos de falla. La verificación de contratos inteligentes y la liquidación entre cadenas requieren controles reforzados.
Riesgo legal y regulatorio: Una posible demora en la aprobación del CLARITY Act por las elecciones de medio término genera incertidumbre sobre el perímetro regulatorio, pudiendo ralentizar la participación institucional o desplazar actividad offshore.
Consideraciones operativas para la implementación
Los bancos y entidades reguladas que se preparan para mercados habilitados por stablecoins deben considerar:
- Establecer interfaces que separen interacciones custodiales de la lógica no custodial del protocolo.
- Adaptar sistemas de cumplimiento para monitorear actividad en cadena, incluida la evaluación de riesgos de contrapartes en mercados de liquidez descentralizada.
- Desarrollar canales de tokenización para instrumentos de crédito y bonos del Tesoro, replicando modelos utilizados por emisores de estrategias de Apollo.
- Implementar políticas internas de gobernanza para participar en la gobernanza de protocolos DeFi, especialmente cuando posiciones significativas pueden influir en decisiones.
No se omite ninguna sección operativa adicional, ya que todas son relevantes para el marco emergente de stablecoins.
Perspectivas y panorama de política
La integración institucional con blockchains públicas se acelera, con crédito, bonos del Tesoro y rieles de liquidación tokenizados en expansión. La Casa Blanca ha solicitado un compromiso sobre el rendimiento de stablecoins para finales de febrero de 2026. Una solución calibrada—permitir recompensas basadas en actividad pero restringir el interés pasivo similar a depósitos—parece coherente con la intención regulatoria y con la estructura de mercado de DeFi.
La resolución probablemente influirá en cómo los bancos estadounidenses adoptan stablecoins dentro de sus productos y cómo los gestores de activos participan en mercados de liquidez descentralizada. A medida que las blockchains públicas maduran como infraestructura institucional, la política sobre rendimiento de stablecoins será un determinante fundamental de la arquitectura de liquidez en las finanzas tokenizadas.
